Poema folcl�rico costumbrista
Poema al tamal
� Esponjado tamal� Yo te saludo
�Salve, mil veces, oloroso envuelto,
bien venido si traes entre tu vientre
dos grandes presas y un carnudo hueso.
Corta fue tu existencia: ayer tan solo
en frescas verdes hojas te envolvieron,
el espacio de un sol dur� tu vida,
nacidos ayer y hoy mueres ya de viejo.
Voy a romper las ligaduras que atan
las mustias hojas a tu blanco cuerpo,
que arrojados con otros a una olla
se marchitaron tu vestidura al fuego
cortada est� la guasca, hoja por hoja,
suavemente separo con los dedos,
y ante mi vista, blanco y sudoroso,
te haz quedado, tamal, en puros cueros.
Te contemplo en pelota y la cuchilla
me atrevo a llevar sobre tu cuello,
porque temo encontrar al degollarte,
en vez de carne alg�n pelado hueso.
Aguarda, pues, yo aspiro tus olores
entre tanto que un trago me atropello
para tener valor de acuchillarte,
para tener valor de abrir tu seno.
A rezar lo que sepas, ya mi mano
con cachi_blanco de afilado acero,
aguarda la se�al con impaciencia,
de dar el golpe sobre tu albo pecho.
Que si cuna tuviste en una olla
sancochado al hervor de un fuego lento,
sepulcro te va a dar esta barriga
do has de dormir tu postrimero sue�o.
Prep�rate a morir; recibe el golpe,
eso, es tamal ...s� ... quieto, muy quieto,
�Tris� ya se abri� tu abdomen abultado,
mas, � Qu� es esto? �Gran Dios! �qu� es lo que veo!
Bien dije yo, tan solo masa hab�a
donde so�� encontrar un buen relleno;
�Desilusiones de la vida humana
so�ar con carne y encontrar un hueso!
y tanto olor y tanta vestidura,
y tanta cinta para atar tu cuerpo,
y al fin, venido a ver, �qu� hab�a en el fondo?
Masa, vinagre, pestilente cuero....
Tamal: si acaso vanidosa gente
con sarcasmo te mira, con desprecio
dile que todo en este infame mundo
es un blanco pastel sucio por dentro.
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