Leyendas urbanas - Medell�n Colombia


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Los tinterillos de Medell�n

Existen en la ciudad de Medell�n unos personajes muy peculiares que en la mayor�a de los casos pasan desapersividos para el transe�nte comun y corriente, son los famosos gestores de documentos m�s conocidos como los tinterillos.
Son los encargados de tramitar cualquier documento que tenga que ver con una diligencia ante las oficinas del estado o entidades particulares.
Sus sitios de ubicaci�n siempre son los mismos, Calib�o con B�livar al pie del edificio de la cultura - Antigua Gobernaci�n, al pie del centro comercial el palacio "Antiguo palacio municipal" y en la carrera Carabobo con la calle San Ju�n, la cual podemos observar en la foto.
Su improvisada oficina consta de una mesita para colocar la m�quina de escribir, una silla para sentarse el subsodicho abogado de los apuros, otra silla, butaco o burro para sentar al paciente, un paraguas o quitasol para librarse ya sea del sol o de los aguaceros.
Una resma de papel tama�o carta y su herramienta de trabajo, la m�quina de escribir ya sea vieja o nueva, de teclado mec�nico o digital, lo que importa es que las letras salgan bien claritas.
Estos oficiales escribientes de la calle, que en su mayor�a est�n integrados por hombres y solo unas cuantas mujeres, a las 8 de la ma�ana est�n instalados listos para atender la clientela que poco a poco van llegando. Desempe�an su oficio con pleno conocimiento de cualquier tema af�n a sus clientes. Muchos de ellos tiene un poco de estudios superiores, casi abogados, otros s�lo son bachilleres y unos cuantos menos instru�dos, pero conocen el oficio al dedillo. Deben aprender a manejar la ortograf�a de forma intachable, y una buena capacidad de redacci�n.
Los hay h�biles para el teclado usando todos los dedos de la mano como cualquier secretaria que se respete, pero en la mayor�a s�lo usan los dedos �ndices tanto para digitar, como para el espaciador, tildes y may�sculas, m�s no por eso dejan de ser r�pidos para elaborar un documento.
Su especialidad es llenar formatos predise�ados, o elaborar documentos que van desde una simple carta de amor, un mensaje para el presidente de la rep�blica, una demanda, un oficio, un memorial, un poder para comprar vender o cobrar una n�mina de pago.
Son unas fieras para los procesos jur�dicos, documentos de compraventa o la minuta de una escritura.
Dentro su clientela no falta el personaje de mente torcida que los buscan para que les redacten temas truculentos con fines no muy amables, pero ellos no aceptan trabajar sucio por muy buena que sea la paga, pues no van encochinar la profesi�n que les da para el sancochito y otras cositas.
El costo del trabajo depende del documento solicitado, van desde tres mil pesitos el m�nimo, hasta sesenta mil el m�ximo, de todas maneras el costo es la tercera parte de lo que valdr�a si recurriera a un profesional, cumpliendo el documeto todos los requisitos exigidos.
Su clientela se compone de gente de todos los estractos sociales, culturales, campesinos y profesionales, son ellos la salvaci�n de un apuro, de un af�n o por que no...de ahorrar unos pesitos que bien escasos se mantienen.
Sus documentos son tan v�lidos ante una tramitolog�a del estado, como la que da o firma un abogado. No abusan del ignorante o el campesino, ya sea en el precio o el contenido del documento.
Primero, por que se trata es de mantener la buena reputaci�n del servicio, y hacer de �ste una �tica profesional.
Y segundo, por que en su mayor�a son gente humilde, carente de recursos econ�nomicos y conocimientos en el enmara�ado mundo de la tramitolog�a estatal.
Pongamos como ejemplo la de un humilde campesino que viaja desde su pueblito bien distante de la capital, que desconoce el desenvolvimiento dentro de ese mostruo que es la ciudad, poco dinero para pagar gastos de transporte, comida y hotel.
Sali� de su parcelita convencido que en un solo d�a hace las diligencias, nadie le dijo como eran las cosas en las oficinas del gobierno, nadie lo prepar� que ten�a que pasar por varias taquillas y que en cada una de ellas le iban a pedir un papel diferente.
Con el alma echa un estropajo sale a buscar quien le informe donde le tramitan dichos documentos, pero la suerte le sonr�e y a la distancia o alguien le recomienda los tinterillos o gestores de documentos, que le realizan el trabajo en unos minutos.
�Y as� es!... en par g�evazos le hacen las vueltas al campesinito para que termine sus diligencias y por la tarde pueda regresar a comerse sus frijolitos en casa sin tener que darle papaya al avivato.
Por eso y por muchas cosas m�s - Medell�n es una ganga

Cr�nica escrita por Carlos E. Alvarez editor de uctovnictvo-dane.live

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